En el hogar de adultos mayores San Cristóbal, ubicado en el barrio Boston de Medellín, la rutina tuvo un giro distinto. No hubo consultas ni medicamentos. Esta vez, quienes generaron reacciones fueron perros: Chagualo, Candelaria y Manila, animales rescatados que hoy hacen parte de un programa de la Alcaldía.
El encuentro no pasó desapercibido. Hubo sonrisas, conversaciones y momentos que rompieron la monotonía. Para varios residentes, el contacto con los animales se convirtió en una experiencia que conectó con recuerdos y emociones.
Detrás de estas visitas está el programa de Intervenciones Asistidas con Perros, una estrategia que busca trabajar el bienestar emocional a través del vínculo entre personas y animales.
Cuando los perros entran al hogar San Cristóbal, el ambiente cambia. Algunos residentes los llaman, otros los acarician y varios recuerdan historias de mascotas que marcaron sus vidas.
En un lugar donde la soledad puede ser parte del día a día, la interacción genera respuestas inmediatas: más participación, más conversación y un ambiente distinto.
Los animales que forman parte del programa no llegan de forma improvisada. Muchos han sido rescatados y pasan por procesos antes de integrarse a estos espacios.
Son evaluados y entrenados para garantizar que puedan interactuar con personas en condiciones de vulnerabilidad, sin generar estrés ni riesgos.
Además del hogar San Cristóbal, estas jornadas se han llevado a otros grupos, incluidos niños en condición de vulnerabilidad y funcionarios en actividades relacionadas con el manejo del estrés.
La secretaria de Medio Ambiente, Marcela Ruiz, indicó que el programa se articula con otras estrategias sociales del Distrito. Anunció que el siguiente paso será llevar estas terapias a mujeres víctimas de violencia.
En el refugio, su directora, Dora Mejía, destacó el impacto del contacto con los animales en los residentes, especialmente en su estado de ánimo.
Por ahora, la escena en Boston deja una imagen clara: perros que antes fueron abandonados hoy generan espacios de encuentro en un lugar donde la compañía hace la diferencia.