Con una inversión de $116.000 millones, la Alcaldía de Medellín, en cabeza de Federico 'Fico' Gutiérrez, inició la ejecución de un ambicioso plan de infraestructura hidráulica para proteger 197 puntos críticos en 91 quebradas. El objetivo principal es mitigar los riesgos por erosión, crecientes e inundaciones ante los desafíos del cambio climático.
Prioridad: Protección de la vida y el entorno
La secretaria de Medio Ambiente, Marcela Ruiz, destacó que estas obras no solo buscan el control técnico del agua, sino una integración armónica con el paisaje urbano y rural. “Estamos protegiendo vidas y recuperando nuestro patrimonio natural”, afirmó la funcionaria, resaltando que el proyecto también contempla la rehabilitación de 48.000 metros cuadrados de espacio público.
Detalle de las obras en ejecución
El cronograma de trabajo para este 2026 prioriza sectores clave en diversas comunas y corregimientos:
Aranjuez (Quebrada La Honda): Inversión de $22.990 millones para 294 metros de estructura hidráulica. En julio iniciará una fase adicional de paisajismo.
Altavista: Construcción de 550 metros lineales en concreto por $13.485 millones, con entrega prevista para mayo.
Villa Hermosa (Quebrada La Aguadita): Finaliza este mes la construcción de un muro de contención de 90 metros y un puente peatonal.
San Antonio de Prado: Intervenciones en La Chorrera y La Cabuyala que suman más de $6.000 millones en obras de bioingeniería y alcantarillado.
San José de Manzanillo: Culmina la cobertura escalonada en la quebrada El Pelón.
Proyectos estratégicos y planeación a largo plazo
Además de las obras físicas, la Alcaldía anunció dos proyectos de alto impacto: la estructura paisajística en la quebrada La Máquina (Manrique), con una inversión de $18.102 millones, y el diseño de sistemas de drenaje sostenible en El Indio (La Candelaria).
Mirando hacia el futuro, el distrito destinará recursos para la actualización de la cartografía hídrica y la formulación del Plan Maestro Integral 2028-2040, una hoja de ruta que definirá el manejo del río y sus afluentes para las próximas décadas.
Conservación y apoyo al campo
Finalmente, el programa incluye un fuerte componente social y ambiental a través del Pago por Servicios Ambientales (PSA). Con una partida de $8.500 millones, se busca conservar más de 1.000 hectáreas de importancia hídrica, beneficiando directamente a familias campesinas que actúan como guardianas del recurso natural en las zonas altas de la ciudad.