Aunque para muchos colombianos la reducción de los precios de la gasolina puede sentirse, en Medellín la noticia no cayó bien entre los taxistas. La rebaja de 500 pesos por galón, que comenzó a regir desde este domingo 1 de febrero según lo establecido por el Ministerio de Minas y Energía, ha sido calificada como injusta, desproporcionada e, incluso, oportunista por el actual gobierno.
Para Guillermo Echavarría, taxista de la capital antioqueña, la medida resulta insuficiente e injusta. Según él, la reducción del combustible no compensa otros costos que siguen aumentando. Por ejemplo, mientras baja la gasolina, explica, se mantienen impuestos y crece el valor de la liquidación.
"Yo trabajo casi 14 horas. A mí me cuesta 70.000 pesos tanquear el carro... además, la lavada y la liquidación. Me parece que la baja es desproporcionada a la realidad", aseguró el taxista.
Otra de las reacciones fue la de Jairo Andrés López, otro conductor de taxi en Medellín, quien va más allá y califica la decisión como una medida oportunista.
"Como taxista, la rebaja de la gasolina sirve, pero tampoco es mucho el alivio. Puede ser un oportunismo del gobierno Petro", reiteró el conductor. (sic)
Mientras van y vienen los comentarios, en Medellín el galón de gasolina corriente pasó de $16.412 a $15.912. En el caso de la gasolina extra, que se ubicaba alrededor de los $22.000, podría quedar en $21.500 por galón, precios que todavía son altos para los conductores.