A través de su cuenta oficial en la red social X, la concejala de Medellín Claudia Carrasquilla alertó sobre los trámites que se estarían adelantando ante el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) para autorizar el traslado de Freyner Alfonso Ramírez García, conocido con el alias de ‘Lindolfo’, hacia el establecimiento penitenciario La Tramacúa, ubicado en Valledupar (Cesar).
Según lo expuesto por la corporada, tras consultar las actuaciones judiciales en el sistema del Consejo Superior de la Judicatura, se constató que la defensa del procesado solicitó nuevamente la libertad condicional argumentando el cumplimiento de las tres quintas partes de su condena. Sin embargo, dicha petición fue rechazada formalmente por el juez de ejecución de penas competente en la capital antioqueña.
Llamado a la vigilancia institucional
Frente a este escenario, Carrasquilla cuestionó la oportunidad y las razones de fondo de la solicitud de traslado, haciendo un llamado a las autoridades penitenciarias y judiciales a ejercer una veeduría rigurosa para evitar que la medida sea utilizada como una vía alternativa para tramitar beneficios penales previamente denegados en Medellín.
Asimismo; la concejala recordó un antecedente en el fuero judicial local, en el que una jueza resultó condenada por otorgar decisiones favorables de manera irregular a alias ‘Carlos Pesebre’, otro reconocido cabecilla del crimen organizado. Con base en este hecho, sostuvo que no se puede permitir que un cambio de jurisdicción o de centro de reclusión derive en concesiones de libertad que la justicia en Antioquia ya ha rechazado.
Finalmente, la corporada exigió a las directivas del INPEC y a los organismos de control explicaciones claras sobre los motivos técnicos o de seguridad que sustentan el eventual traslado a la capital del Cesar.
El oscuro legado familiar de alias ‘Lindolfo
Alias ‘Lindolfo’ creció en un entorno estrechamente ligado al narcotráfico. Su padre, Rodrigo Murillo Pardo, conocido con el alias de ‘Jimmy’, fue señalado como socio del cartel de Medellín y, según versiones de antiguos integrantes de esa organización, mantenía negocios con Pablo Escobar. Murillo también era propietario de una reconocida joyería en Medellín y fue considerado por agencias estadounidenses como uno de los narcotraficantes más importantes de su época. Su muerte, cuando Lindolfo tenía apenas siete años, marcó el inicio de una historia familiar vinculada al crimen organizado.
De acuerdo con testimonios de exmiembros del cartel de Medellín, ‘Jimmy’ se ganó numerosos enemigos dentro del mundo mafioso por sus métodos violentos y por disputas relacionadas con cargamentos de droga y millonarias sumas de dinero. Incluso, versiones recogidas en investigaciones señalan que Pablo Escobar habría ordenado su secuestro y posterior asesinato para apoderarse de parte de su fortuna. Además, la DEA le seguía la pista por una presunta participación en el tráfico de cerca de 20 toneladas de cocaína hacia Estados Unidos.
Pese al violento final de su padre, el entorno de los Murillo habría mantenido vínculos con estructuras del narcotráfico, contexto en el que surgió alias ‘Lindolfo’. Con el paso de los años, las autoridades lo identificaron como integrante de la llamada Oficina de Envigado, organización criminal a la que se le atribuyen actividades relacionadas con narcotráfico, extorsión y cobro de deudas ilegales.
Según las investigaciones, logró ocultar durante años su presunto papel dentro de esa estructura proyectando la imagen de empresario vinculado al mundo del modelaje y el entretenimiento.