Terremoto

Noches de insomnio y grietas en las paredes: el drama que viven familias en Antioquia tras el terremoto

La Gobernación de Antioquia declaró la alerta roja hospitalaria para atender a víctimas locales y remitidos del Chocó.

Alerta Paisa Iglesia del municipio de Argelia casi se viene abajo por el terremoto

Tras el potente sismo de magnitud 7,4 con epicentro en el departamento del Chocó, la emergencia continúa dejando secuelas emocionales, materiales e institucionales a lo largo y ancho del departamento de Antioquia. Mientras habitantes de municipios del Suroeste antioqueño reviven el pánico experimentado durante el movimiento telúrico y evalúan los daños en sus hogares, la gobernación mantiene la alerta roja hospitalaria y consolida un abrumador censo de infraestructuras públicas y privadas con afectaciones.

"La casa casi nos cae encima”: el relato de Adolfo en Támesis, Antioquia

Adolfo Muñoz, habitante de Támesis, se estaba bañando, empezando el día con la tranquilidad habitual del pueblo, cuando de repente la tierra dio un remezón seco, brutal a las 7:34 a.m.

Un movimiento tan duro y fuera de todo molde que, por un segundo, la mente no alcanzaba a procesar lo que ocurría.

Parque del municipio de Támesis, AntioquiaCrédito: Comunidad de Támesis, fotografía entregada por don Adolfo Muñoz

Al instante, la casa, una estructura antigua asentada sobre una de las faldas empinadas del suroeste antioqueño, empezó a crujir y a desplazarse. El techo, sostenido en partes por guaduas viejas, chirriaba amenazando con venirse abajo. Adolfo salió como pudo de la ducha buscando a su madre, una mujer de 70 años con quien comparte el hogar. La encontró en un estado de conmoción total, aferrada al miedo mientras la estructura se mecía bajo sus pies.

"¡Por favor, Santo Dios, no me dejes caer la casita, ¡que no nos pase nada!", suplicaba ella mirando los muros tambalearse.

En ese instante de pánico puro, el dilema golpeó de frente: ¿salir corriendo o quedarse aferrado a lo que se ha construido toda una vida? Pero la realidad despeja las dudas en un segundo. Lo material pasa a segundo plano; lo único necesario en ese momento era salvaguardar la vida.

Afuera, el sonido del sismo se mezclaba con los gritos de zozobra. Al ser vecinos del hospital de Támesis, la escena en la calle era de un caos contenido. Médicos, pacientes y vecinos salían a las carreras, buscando un espacio abierto mientras unos a otros se gritaban: “¡Guarden la calma, estemos pacientes que ya va a pasar!”. Sin embargo, el tiempo se congeló; fue uno de los temblores más largos que a Adolfo le ha tocado presenciar. Mientras la tierra rugía, en la mente solo rondaba una frase muy paisa: “Esto se acabó, esto va a ser el acabose”.

Cuando el movimiento cesó, vino el silencio denso del susto. Adolfo y su madre se miraron, aún temblando, procesando que seguían en pie. Se salvaron de milagro. Era una reflexión inevitable: pudieron haber estado llorando a muchos amigos, o los hubieran estado llorando a ellos. Se salvaron de una tragedia enorme.

Al revisar la vivienda, encontraron grietas considerables cruzando las paredes. Sin embargo, sabían que habían corrido con suerte. En otros sectores del municipio y en los corregimientos la situación fue mucho peor: en Palermo la iglesia sufrió daños graves y varias familias lo perdieron todo. Incluso se lamentó la muerte de un vecino de 73 años, golpeado por una roca durante el sismo, la única víctima mortal reportada en todo el departamento de Antioquia.

Aunque la Alcaldía revisó las fotografías y videos de sus paredes para la evaluación de daños, Adolfo e inspeccionaron la estructura por su cuenta y determinaron que podían quedarse. Había vecinos con necesidades mucho más urgentes a quienes los brigadistas debían atender primero.

Pero conciliar el sueño se convirtió en otra historia. Pasar la primera noche después de semejante susto fue casi imposible. Al vivir sobre una vía inclinada, ahora cada vez que pasa un camión o una volqueta y la cuadra vibra, el cuerpo se pone en alerta máxima. Adolfo se despierta sobresaltado en la oscuridad sin saber si pararse, acostarse o salir corriendo. El miedo se quedó metido en el cuerpo.

A pesar de todo, al salir el sol solo queda dar gracias. Las marcas en las paredes se repararán y lo material se vuelve a conseguir. Lo importante es que Adolfo y su madre están juntos, intactos, y como buenos paisas, no les queda más opción que echar para adelante.

Más de 60 personas sin hogar en Argelia, Antioquia

De acuerdo con la consolidación preliminar entregada por la administración local de Argelia a través de su secretario de planeación, Camilo Montoya, el terremoto dejó un saldo de una persona herida, 53 viviendas dañadas y 12 instituciones educativas afectadas. En cuanto al patrimonio arquitectónico, la iglesia parroquial registró grietas leves en su estructura, mientras que el coliseo municipal y los transformadores de la red de energía eléctrica no presentaron alteraciones.

Las autoridades municipales informaron que las cuadrillas de evaluación continúan desplegadas por la jurisdicción para precisar la magnitud de los perjuicios. Adicionalmente, instaron a la población a mantener la calma, reportar puntos de riesgo viales o habitacionales y mantenerse informada a través de las redes institucionales.

"El balance oficial detalla además dos afectaciones leves en el templo parroquial, consistentes en grietas en su estructura. Por su parte, el coliseo municipal y los transformadores de la red eléctrica no presentaron daños".

¿Qué implica la declaración de alerta roja hospitalaria y cuál es el consolidado de infraestructura dañada en Antioquia?

Ante el alcance de la contingencia, el gobernador Andrés Julián Rendón declaró la alerta roja hospitalaria en todo el departamento de Antioquia. La secretaria de Salud e Inclusión Social, Alma Solano Sánchez, puntualizó que la medida obliga a todas las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) públicas y privadas a atender a cualquier paciente remitido —incluyendo aquellos trasladados desde el departamento del Chocó— que requiera cama o tratamiento especializado, sin reparar en su afiliación al sistema o situación económica.

Por otra parte, la Gobernación de Antioquia actualizó el consolidado de daños materiales en el territorio, reportando afectaciones en más de 122 instituciones educativas, 20 centros de salud, 39 templos religiosos, seis establecimientos comerciales y 18 sedes administrativas municipales. El listado de bienes impactados abarca también vías, puentes, cinco cementerios, dos hoteles, tres bibliotecas, cinco escenarios deportivos, dos casas de la cultura, dos plazas de mercado, una estación de Policía y la cárcel del municipio de Titiribí.

"Ninguna institución de salud podrá negarse a la atención si cuenta con las camas disponibles. Trabajamos de manera articulada y permanente con el Ministerio de Salud para responder a las necesidades de nuestros departamentos vecinos".