Una intensa jornada de precipitaciones, iniciada a las 2:25 p. m. de este jueves y prolongada por cerca de nueve horas, puso en máxima alerta a los organismos de socorro de Medellín. El fenómeno climático, con lluvias de moderada a alta intensidad, estuvo acompañado por más de 400 descargas eléctricas, lo que obligó a activar protocolos de emergencia en diversos puntos de la ciudad.
Alerta roja en las cuencas en Medellín
El Sistema de Alerta Temprana (SIATA) reportó niveles preocupantes en las fuentes hídricas: 15 puntos alcanzaron riesgo naranja y seis llegaron a alerta roja. Esta situación motivó la activación inmediata de tres Sistemas de Alerta Temprana Comunitarios, lo que permitió a los habitantes de las zonas de mayor riesgo iniciar procesos de autoprotección ante el peligro de desbordamientos.
La consecuencia más grave de este temporal se vivió en la vereda Manzanillo, del corregimiento de Altavista. Las autoridades de Gestión del Riesgo de Desastres atendieron el reporte de un deslizamiento y colapso estructural que afectó parcialmente una vivienda y dejó atrapadas a cuatro personas.
Al sitio se desplazó una tripulación de Bomberos Medellín y una unidad de apoyo. En una muestra de solidaridad, la comunidad se unió a los rescatistas para evacuar a los afectados:
- Dos adultos: de 43 y 24 años (uno de ellos con una contusión en el hombro).
- Dos menores: de 11 y 15 años, quienes resultaron ilesos.
Además del caso en Altavista, las autoridades mantienen el monitoreo en laderas y zonas ribereñas, dado que la saturación de los suelos tras las nueve horas de lluvia aumenta la probabilidad de nuevos movimientos en masa. Se recomienda a la ciudadanía reportar cualquier grieta en viviendas o cambios en el cauce de las quebradas a la línea de emergencias 123.
Una semana del socavón que casi "se traga" un bus en la avenida 43A
Se cumple una semana desde que la tierra se abrió en la avenida El Poblado, a la altura de la calle 7, muy cerca del hotel Dann Carlton. El incidente, ocurrido el 17 de marzo, estuvo a punto de provocar una tragedia cuando un bus de servicio público quedó al borde de caer en la cavidad mientras se movilizaba en sentido sur–norte.
La socavación, provocada por las intensas lluvias de mediados de marzo, obligó a una respuesta inmediata de los organismos de emergencia. Sin embargo, tras siete días del suceso, la solución definitiva parece estancada. Aunque las autoridades adelantaron estudios técnicos de urgencia para iniciar la estabilización del terreno, la magnitud del daño sugiere que los trabajos podrían tardar varios días más.
Mientras tanto, la movilidad en este sector estratégico de El Poblado sigue seriamente afectada, a la espera de avances en los trabajos del área.