Un cargamento de 2.000 gramos de 'tusi' o cocaína rosada, que venía dosificado con figuras de ositos y personajes infantiles, fue incautado por las autoridades en Itagüí, en el sur del Valle de Aburrá.
La estrategia de los grupos criminales
De acuerdo con la denuncia realizada por el alcalde de Itagüí, Diego Torres, la sustancia pretendía ser utilizada por un presunto delincuente para inducir al consumo de drogas a jóvenes en entornos escolares.
La captura en flagrancia y la incautación del estupefaciente se consolidaron gracias a la actitud sospechosa del portador. El mandatario local aseguró que el hoy detenido despertó las alertas de las patrullas al portar varias bolsas de café en un sector semirrural o aislado, donde no existen tiendas, locales comerciales ni bodegas de distribución de este producto.
Varias cajas de café eran utilizadas para camuflar los paquetes
Al proceder con el registro de control, los uniformados descubrieron que el empaque de la marca cafetera era una fachada para ocultar los dos kilos de la droga sintética.
La principal preocupación de la administración municipal radica en la presentación de la sustancia. El alcalde Torres advirtió que el 'tusi' incautado presentaba formas de personajes de caricaturas y ositos, una estrategia deliberada de las estructuras criminales para hacer el producto visualmente atractivo y facilitar el enganche de menores de edad en instituciones educativas del municipio.
Ante la gravedad del hallazgo y las nuevas dinámicas de microtráfico en entornos escolares, el mandatario envió un mensaje de urgencia a la comunidad: "El llamado es directamente a los padres de familia a estar muy atentos y a mantener un diálogo permanente y abierto con sus hijos". dijo Diego Torres, alcalde de Itagüí.
El material incautado y el capturado fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales competentes para avanzar en la legalización de la captura y la imputación de cargos por tráfico de estupefacientes.
El peligro del Tusi en los jóvenes de Medellín y el Valle de Aburrá
El incremento en el consumo de la sustancia conocida como “tusi” o “tusi paisa” entre los jóvenes de Medellín ha encendido las alarmas de las autoridades de salud. Expertos de la Universidad CES advirtieron que lo que circula actualmente en el mercado ilegal no es el compuesto original (2C-B), sino una mezcla impredecible de fármacos y adulterantes con un alto potencial de causar intoxicaciones graves y daños orgánicos irreversibles.
El peligro de los "cócteles químicos"
Según los especialistas de la institución, el 2C-B original (4-bromo-2,5-dimetoxifenetilamina) es una sustancia psicodélica de difícil acceso. Por ello, los traficantes recurren a cócteles químicos teñidos de rosado para imitar su apariencia.
“Lo que estamos viendo no es una sustancia con una fórmula definida, sino combinaciones que pueden incluir antidepresivos, medicamentos psiquiátricos, cafeína, MDMA, opioides y ketamina”, advirtió Marie Claire Berrouet Mejía, toxicóloga clínica y docente de la Universidad CES.
Ketamina veterinaria: el mayor riesgo
La mayor preocupación de los expertos radica en el uso de ketamina de origen veterinario incluso en presentaciones no aptas para humanos) debido a su fácil acceso en el mercado negro.
Al ser un anestésico disociativo utilizado fuera del ámbito médico, sus efectos y riesgos incluyen:
- Alteración mental: Modifica drásticamente la percepción, el juicio y la coordinación, elevando el riesgo de accidentes.
- Efecto cóctel: Combinada con alcohol, opioides o benzodiacepinas, puede provocar una sedación profunda.
- Daño a largo plazo: El uso repetido genera dependencia y deterioro cognitivo.