La Alcaldía de Medellín logró la entrega voluntaria de 607 vapeadores y cigarrillos electrónicos en instituciones educativas y universidades de la ciudad.
Esto hace parte de las jornadas de sensibilización y prevención del consumo de tabaco y nuevas tecnologías de vapeo lideradas por la Secretaría de Salud.
¿Cuántas sedes educativas se han sensibilizado?
Además, un total de 762 sedes educativas, que incluyen jardines infantiles, colegios públicos y privados, instituciones de cobertura y universidades, fueron señalizadas oficialmente como espacios 100% libres de humo y aerosoles.
La secretaria de salud de Medellín, Natalia López Delgado, aseguró que uno de los logros más importantes fue la entrega voluntaria de más de 600 vapeadores por parte de adolescentes y jóvenes que decidieron dejar de utilizarlos al reconocer los riesgos que representan para su salud.
¿Dónde nació la estrategia en los colegios de Medellín?
Esta estrategia del Distrito se desarrolla en el marco de la Alianza de Ciudades Saludables, una red global que cuenta con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Vital Strategies y Bloomberg Philanthropies.
¿Qué son los vapeadores?
La mayoría de los vapeadores constan de cuatro partes básicas: una batería, un elemento calefactor (resistencia), un cartucho o depósito que contiene el líquido, y una boquilla. El líquido que se calienta, comúnmente llamado e-liquid o jugo de vapeo, suele contener:
- Nicotina: La sustancia altamente adictiva del tabaco. Incluso muchos cartuchos que se comercializan como "libres de nicotina" contienen trazas de esta.
- Propilenglicol y/o Glicerina vegetal: Líquidos base que se usan para crear la niebla o aerosol.
- Sustancias aromatizantes: Químicos que les dan sabores atractivos (como frutas, menta o dulces).
- Compuestos químicos y metales pesados: El proceso de calentamiento puede liberar partículas ultrafinas, compuestos orgánicos volátiles y metales como níquel, estaño y plomo, que van directo a los pulmones.
Daño a la salud de los vapeadores
El líquido de vapeo, al calentarse, no se convierte en vapor de agua, sino en un aerosol lleno de partículas ultrafinas que se alojan en lo profundo de los alvéolos pulmonares.
- Sustancias tóxicas: El aerosol contiene compuestos como acroleína (un herbicida), formaldehído (un químico cancerígeno) y metales pesados (níquel, estaño, plomo) que se desprenden de la resistencia del aparato.
- EVALI (Lesión Pulmonar Asociada al Vapeo): Es una enfermedad aguda y potencialmente mortal caracterizada por inflamación severa de los pulmones, que causa dificultad para respirar, dolor en el pecho y, en casos graves, requiere ventilación mecánica. Se ha vinculado fuertemente al uso de solventes como el acetato de vitamina E en ciertos líquidos.
- "Pulmón de pop-corn" (Bronquiolitis obliterante): Algunos saborizantes utilizan diacetilo, un químico que daña de forma irreversible las vías aéreas más pequeñas del pulmón, causando cicatrices y pérdida de la capacidad respiratoria.
Afectación del desarrollo cerebral: jóvenes
La inmensa mayoría de los vapeadores contienen sales de nicotina, una forma modificada de la sustancia que permite que el cuerpo la absorba de manera mucho más rápida y en dosis más altas que un cigarrillo común.
- El cerebro humano se termina de desarrollar hacia los 25 años. La exposición constante a la nicotina en adolescentes y jóvenes altera la formación de conexiones neuronales (sinapsis).
- Esto se traduce a largo plazo en problemas de atención, fallas en la memoria, dificultades de aprendizaje y una mayor propensión a sufrir de trastornos del estado de ánimo, como ansiedad y depresión