Ituango - Antioquia

Desplazamiento forzado en Ituango, Antioquia: 29 personas huyeron tras panfleto amenazante

El miedo obligó a 29 personas de El Cedral, Ituango, a abandonar sus hogares tras amenazas de grupo armado.

Alcaldía de Ituango Ituango, norte de Antioquia

Un total de 29 personas, incluyendo varios menores de edad, se vieron obligadas a desplazarse de la vereda El Cedral, ubicada en el corregimiento de El Aro (Ituango, Antioquia), tras recibir amenazas mediante un panfleto que los declaraba objetivo militar.

Este hecho, conocido en las últimas horas, estaría relacionado con el bombardeo al campamento de alias “Ramiro”, cabecilla del frente 18 de las disidencias de las Farc. Según información de la comunidad, dos días antes del operativo que terminó con la neutralización del jefe guerrillero, comenzó a circular un pasquín presuntamente emitido por dicha estructura armada, señalando a varios habitantes y generando pánico en el sector.

En total, siete familias decidieron abandonar sus hogares para salvaguardar sus vidas; actualmente, todas permanecen en la cabecera municipal de Ituango.

Denuncia y versiones encontradas

Carlos Zapata, presidente de la Agencia de Prensa del Instituto Popular de Capacitación (IPC), confirmó la situación y expresó su preocupación por la falta de claridad sobre el origen de las amenazas y las garantías para las víctimas.

“Hemos constatado con el Ejército que, según ellos, este panfleto es falso. Pero hay un desplazamiento de 29 personas. El terror ya se generó en la población civil, que en este momento no encuentra garantías para el retorno a El Cedral”, señaló Zapata.

 

Por su parte, el Ejército Nacional indicó que el documento podría ser falso y habría sido elaborado por terceros con el objetivo de sembrar temor en la zona. Sin embargo, para las familias desplazadas, el peligro es percibido como una realidad inminente a pesar de las versiones oficiales.

El silencio como mecanismo de supervivencia

El silencio de las víctimas, según explicó Zapata, obedece al miedo generalizado que se vive en la región. Además, agregó que “las personas quieren regresar a sus viviendas, pero el temor en ese territorio del norte de Antioquia ha superado a las comunidades, que prefieren soportar el control de los ilegales antes que enfrentar el trauma de abandonar definitivamente sus hogares”.