Corantioquia

Corantioquia alerta por tráfico de fauna silvestre en Semana Santa

Más de 200 actividades de control y sensibilización para invitar a la ciudadanía a proteger la vida de tortugas, iguanas, caimanes, monos y chigüiros

Corantioquia Operativos de Corantioquia

Semana Santa se convierte en la época en la que tiende aumentar el tráfico de fauna silvestre en varias subregiones del departamento, razón por la cual desde la autoridad ambiental se dedica aumentar los controles y reportar las sanciones a quienes estén infringiendo las normas.

"Avanzamos con más de 200 actividades de control y sensibilización para invitar a la ciudadanía a proteger la vida de especies como tortugas, iguanas, caimanes, monos y chigüiros. Estas especies se ven gravemente afectadas por el tráfico de fauna silvestre, una cadena criminal que desequilibra nuestros ecosistemas", enfatizó la Directora Taborda Sánchez.

Tradiciones que amenazan la biodiversidad

El panorama es especialmente preocupante para ciertas especies que, históricamente, han sido vinculadas al tráfico de fauna silvestre. Marcela Oquendo, veterinaria de Corantioquia, explicó que la presión sobre estos animales aumenta drásticamente en esta época del año.

Según la experta, las tortugas hicoteas e iguanas son las víctimas principales, seguidas por diversas especies de aves que son capturadas. "Las especies de fauna silvestre más afectadas durante la Semana Santa, por temas culturales y religiosos en muchas ocasiones, son las tortugas hicoteas, las iguanas y diferentes aves para su comercialización y tráfico", señaló Oquendo.

Consecuencias legales y ambientales

Las autoridades ambientales y la Policía Nacional recordaron a los ciudadanos que el tráfico de fauna silvestre no es una falta menor. En Colombia, esta conducta está tipificada como un delito que acarrea sanciones económicas y penas de prisión que pueden variar según la gravedad del caso y la reincidencia.

Más allá de lo legal, el impacto biológico es devastador. Extraer un individuo de su entorno rompe las cadenas tróficas, afecta la dispersión de semillas y pone en riesgo la estabilidad de los bosques y humedales. Un animal silvestre en una casa es, en la mayoría de los casos, un animal "muerto en vida" para el ecosistema.

Resultados positivos en la región

A pesar del panorama de riesgo, las autoridades reportan historias de éxito en la conservación. Recientemente, se logró la liberación de 20 tortugas morrocoy en zonas protegidas del Urabá antioqueño. Así mismo, en lo que va del año, Corpourabá ha reportado la atención y valoración de más de 300 animales silvestres, lo que demuestra que la capacidad de respuesta institucional sigue activa para devolverle la libertad a quienes nunca debieron perderla.

Desde Corantioquia se hace un llamado final a los viajeros: "No compre, no consuma y denuncie". La protección de la fauna es una responsabilidad compartida entre las autoridades y la ciudadanía que transita por el territorio antioqueño.