Aeropuerto José María Córdova

Turista que confesó oscuros fines para visitar Medellín fue inadmitido: también fue grosero con Migración

El viajero llegó desde Miami, insultó a los oficiales y admitió sus intenciones, lo que activó los protocolos de inadmisión.

Policía Metropolitana del Valle de Aburrá Según la información oficial, el hombre mostró una actitud grosera, retadora e irrespetuosa desde el inicio del procedimiento

Un ciudadano estadounidense procedente de Miami fue inadmitido y devuelto a su país luego de protagonizar un bochornoso incidente en el aeropuerto Internacional José María Córdova, en Rionegro, Antioquia. El extranjero, durante la entrevista de control migratorio, insultó a los oficiales de Migración Colombia y manifestó sin reparo alguno que su propósito en el país era, según sus palabras, “tener sexo con colombianas porque son las mejores”, declaración que activó de inmediato los protocolos de inadmisión por turismo con fines de explotación.

Según la información oficial, el hombre mostró una actitud grosera, retadora e irrespetuosa desde el inicio del procedimiento. En un intento por “justificar” su estadía, abrió voluntariamente su equipaje, donde llevaba una gran cantidad de preservativos, potenciadores y varios juguetes íntimos. La combinación de su comportamiento, la evidencia física y su reconocimiento explícito de las intenciones llevó a que la regional Antioquia-Chocó de Migración Colombia aplicara la medida correspondiente.

El visitante fue embarcado nuevamente en un vuelo de la misma aerolínea, regresando de inmediato a su lugar de origen. Desde la entidad migratoria reiteraron que estos controles no solo se enfocan en verificar documentos, sino también en prevenir conductas que puedan estar vinculadas a delitos de explotación sexual, especialmente en regiones donde el turismo ha crecido de manera acelerada.

La directora regional de Migración, Paola Salazar, fue enfática en su declaración: “No vamos a permitir que Medellín ni otras ciudades sean escenario de turismo con fines de explotación sexual.”

Este episodio se suma a un fenómeno que la autoridad migratoria viene monitoreando con especial atención. Solo en lo corrido de 2026, ya son 21 extranjeros inadmitidos en Colombia por indicios o confesiones relacionadas con turismo sexual; 11 de estos casos han sido detectados específicamente en Antioquia, lo que consolida al aeropuerto de Rionegro como un punto estratégico en la detección temprana de posibles abusadores o viajeros con fines de explotación.

Las cifras del año anterior también evidencian la magnitud del problema. En 2025, Migración Colombia inadmitió a 110 extranjeros vinculados a este tipo de conductas. De ellos, 45 fueron identificados como ofensores sexuales y otros 65 aparecían en la base internacional Angel Watch, utilizada para alertar sobre individuos con antecedentes por delitos contra menores de edad, un indicador que refuerza la necesidad de procedimientos estrictos en frontera.

Migración Colombia reiteró que las entrevistas migratorias, las alertas internacionales y la revisión detallada de equipajes continuarán siendo rigurosas para garantizar que el crecimiento del turismo en el país no se convierta en un canal para la operación de redes de explotación o la llegada de agresores transnacionales. La entidad insistió en que este tipo de controles buscan proteger tanto la imagen del país como la integridad de la población más vulnerable.