La crisis de orden público en la subregión del Nordeste antioqueño sigue siendo compleja. En menos de 24 horas, la cifra de personas halladas muertas en la zona rural del municipio de Segovia ascendió a cinco.
Según la ONG Indepaz, el más reciente hallazgo se registró en los sectores rurales de Las Antenas, la vía a Rancho Quemado y la vereda Altos de Manila, ubicada a unas tres horas del casco urbano. Allí, miembros de la comunidad y organizaciones sociales reportaron la presencia de tres cuerpos sin vida. Las víctimas presentaban impactos de bala en la cabeza, las manos atadas y evidentes signos de tortura.
Con este reciente reporte, la cifra asciende a cinco cuerpos hallados en menos de 24 horas en la zona rural de Segovia. Dos de las víctimas habían sido encontradas horas antes en otro sector del municipio y trasladadas a la morgue; una de ellas era un menor de edad ya identificado.
Panfletos y disputas territoriales
De acuerdo con el reporte oficial de las autoridades, junto a uno de los cuerpos hallados en Altos de Manila fue dejado un letrero escrito a mano con el mensaje: “Muertos por ser integrantes del Clan del Golfo. Att. FARC-EP”. La identidad de los fallecidos continúa en proceso de verificación por parte de los organismos judiciales.
Advertencias e impacto comunitario
La subregión del Nordeste antioqueño atraviesa una fuerte conflagración entre el Frente 4 del bloque Estado Mayor Central (FARC-EP), el Clan del Golfo (EGC) y el ELN, que se disputan las rutas de narcotráfico, la minería ilegal y los corredores estratégicos de movilidad.
Pese a las alertas tempranas emitidas previamente por la Defensoría del Pueblo para Segovia y el vecino municipio de Remedios, la confrontación armada no ha cesado. El conflicto ya ha desencadenado graves emergencias humanitarias; en julio pasado, los combates provocaron desplazamientos masivos y, en septiembre, cerca de 20 familias del sector de Río Bagre tuvieron que abandonar sus viviendas para refugiarse en la zona urbana de Segovia.
Las autoridades y la fuerza pública adelantaban labores de inspección en los puntos señalados para verificar si existen más víctimas fatales en el sector, mientras la comunidad exige garantías urgentes de seguridad ante la escalada de terror.
Disputa entre grupos ilegales intensifica la crisis
Importante recordar que el 6 de junio fueron asesinadas cuatro personas, dos mujeres y dos hombres, señaladas por los actores armados de presuntamente colaborar con una estructura criminal. Días después, el 9 de junio, una vocera de una de las organizaciones ilegales anunció públicamente que continuarían las incursiones armadas contra quienes consideraban colaboradores de grupos rivales.
Posteriormente, las autoridades informaron que un exintegrante del Clan del Golfo se habría vinculado a las disidencias de las FARC y estaría señalando a mineros, comerciantes y agricultores que pagan extorsiones a esa organización.
Desde entonces, la violencia se ha intensificado no solo en Segovia, sino también en Remedios y Zaragoza, donde además de homicidios selectivos se han registrado desplazamientos masivos de la población por cuenta de la confrontación armada.