Gracias al agudo olfato de un perro experto en detección de narcóticos, la Policía Nacional logró incautar dos toneladas de marihuana tipo "creepy" en el Valle de Aburrá. El cargamento, prendía abastecer las plazas de vicio del Grupo Delincuencial Organizado (GDO) "Los Triana".
El operativo fue el resultado de un minucioso trabajo técnico y el uso de fuentes humanas, pero el factor determinante fue la intervención del canino especializado, quien logró ubicar la droga oculta.
Según las investigaciones, el estupefaciente fue adquirido al Grupo Armado Organizado Residual (GAOR) "Dagoberto Ramos Ortiz" en el departamento del Cauca, con el fin de abastecer las redes de microtráfico en el área metropolitana, dijo el comandante de la policía en el Valle de Aburrá, general Henry Bello.
Según el oficial, con esta incautación se dejaron de vender más de un millón de dosis de esta droga. El general Bello explicó que este golpe afecta a las estructuras criminales en más de 1.500 millones de pesos mensuales en rentas ilícitas.
La Policía Nacional ratificó que continuará desarrollando acciones contundentes contra el crimen organizado, preciso el oficial
El historial de la banda criminal de los 'Triana'
El Grupo Delincuencial Organizado (GDO) "Los Triana" es una de las estructuras criminales más longevas y con mayor arraigo territorial en el Valle de Aburrá. Fundada a finales de la década de los 80 por Elkin Triana Bustos, alias "El Viejo", la organización comenzó como una banda familiar en el barrio El Playón de los Comuneros, sirviendo inicialmente como brazo armado y red de sicariato para el Cartel de Medellín antes de consolidar su propia autonomía delictiva.
Su poder se concentra principalmente en el norte del área metropolitana, con un dominio histórico en las Comunas 1 (Popular) y 2 (Santa Cruz) de Medellín, extendiéndose con fuerza hacia sectores estratégicos del municipio de Bello, como Zamora y La Gabriela. A diferencia de otras bandas, han logrado sobrevivir a múltiples transiciones del conflicto urbano gracias a una estructura jerarquizada que combina el control militar con una fuerte injerencia en la economía local de los barrios.
Las rentas de "Los Triana" son diversas y afectan directamente la cotidianidad de los ciudadanos. Además del narcotráfico a gran escala y el microtráfico en las denominadas "plazas de vicio", la organización es señalada por monopolizar la venta de productos básicos de la canasta familiar y ejercer la extorsión sistemática a transportadores y comerciantes. También operan redes de préstamos informales conocidos como "gota a gota", lo que les permite mantener un control social y financiero sobre la población bajo su área de influencia.
Pese a las capturas de sus fundadores y de cabecillas recientes como alias "Nacho" o alias "Juano", la banda ha demostrado una alta capacidad de resiliencia mediante mandos medios que heredan la logística criminal. Su participación en la denominada "Alianza" o "La Oficina" les permite coordinar acciones con otras estructuras, manteniendo una relevancia delictiva que la Policía Nacional intenta mitigar con golpes contundentes como la reciente incautación de las dos toneladas de marihuana.