En un operativo sorpresivo e histórico de seguridad privada y penitenciaria, las principales autoridades judiciales y el Gobierno nacional, en cabeza de Abelardo de la Espriella, ordenaron y ejecutaron el traslado masivo de los máximos cabecillas de las estructuras criminales de Antioquia y del país hacia diferentes centros de máxima seguridad.
La lista de algunos de los cabecillas criminales trasladados
Entre los trasladados destacan altos capos como
- José Leonardo Muñoz Martínez, alias Douglas, llevado a La Picota, en Bogotá.
- Freyner Alfonzo Ramírez García, alias Carlos Pesebre, remitido a la cárcel de alta seguridad La Tramacúa, en Valledupar.
- Sebastián Murillo, alias Lindolfo, reubicado en la cárcel de Cómbita, en Boyacá.
La lista de reubicados la completan figuras criminales históricas como Juan Carlos Mesa, alias Tom, así como alias Fritanga y El Indio, quienes, junto a decenas de jefes delincuenciales, fueron distribuidos en pabellones de máxima seguridad en Girón, La Dorada, Palmira e Ibagué.
Así lo manifestó el presidente Abelardo de la Espriella, quien aseguró que la cárcel de máxima seguridad de Itagüí dejará de ser una guachafita: "En la Era del Tigre se acabó la cárcel como centro de operaciones para los bandidos", dijo el primer mandatario. "En la Era del Tigre habrá mano de hierro para todos los bandidos".
La medida fue confirmada oficialmente por la administración del presidente, mediante un comunicado que ratificó que la totalidad de los reclusos quedó instalada y distribuida, de manera definitiva o temporal, en sus nuevos lugares de reclusión, bajo estrictos protocolos de vigilancia y aislamiento.
El operativo se desplegó de manera simultánea en la madrugada, con la participación de efectivos de alta capacidad táctica del INPEC y de las fuerzas del Estado. El diseño relámpago buscó tomar por sorpresa a los reclusos para impedir maniobras de resistencia dentro de los penales, desmontar de manera inmediata sus canales de comunicación externa y garantizar el control absoluto de las cárceles.
¿Quiénes son los cabecillas trasladados?
Algunos de los hombres trasladados a otras cárceles del país han marcado el historial criminal de Medellín y del Valle de Aburrá.
Carlos Antonio Moreno Tuberquia, conocido con el alias de "Carlos Pesebre", es uno de los cabecillas históricos del crimen organizado en Medellín y el Valle de Aburrá. Su trayectoria criminal comenzó entre finales de los años noventa y principios de los dos mil en el sector occidental de la ciudad, particularmente en la comuna 13 y la cuenca de la quebrada La Iguaná, donde consolidó la banda conocida como "Los Pesebreros".
A través de esta estructura, logró el control del microtráfico, el cobro de extorsiones al comercio y al transporte público, y la ejecución de homicidios selectivos, lo que le permitió escalar paulatinamente en el organigrama de la estructura principal de la "Oficina de Envigado" tras las capturas y extradiciones de los antiguos capos de esa organización.
Sebastián Murillo Echeverri, conocido en el mundo delictivo con el alias de "Lindolfo" o "JR", es un reconocido cabecilla financiero y operativo de la Oficina.
Hijo de un antiguo socio del Cartel de Medellín, Murillo mantuvo un perfil público que combinaba su presencia en círculos sociales y del jet set con actividades criminales. Investigaciones judiciales revelaron que manejaba finanzas, cobro de extorsiones y redes de narcotráfico de la organización, e incluso llegó a integrar la Red de Apoyo de la Policía de Medellín en 2014 para obtener información privilegiada antes de ser descubierto.