Un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario a May Kevin Montoya, 26 años, Daniel Pérez, 22 años y Alejandro Saldarriaga de 24 años, señalados integrantes del grupo delincuencial organizado ‘Robledo’.
Los tres hombres fueron capturados en flagrancia durante un operativo de la Policía Nacional que permitió el rescate de dos ciudadanos que permanecían secuestrados en una vivienda del barrio Robledo Palenque, al occidente de Medellín.
La acción oficial se desencadenó gracias a una llamada oportuna a la línea de emergencias 123, la cual activó un despliegue inmediato de las capacidades institucionales para salvaguardar la vida de las víctimas. Al verse acorralados por los uniformados, los presuntos delincuentes intentaron escapar saltando por los techos de las viviendas vecinas, pero la rápida reacción policial les cerró el paso. Así lo manifestó el secretario de seguridad de Medellín, Manuel Villa.
Durante el procedimiento se incautaron una pistola, un proveedor con 14 cartuchos, cinco teléfonos celulares y más de seis millones de pesos en efectivo.
Según las investigaciones preliminares, el secuestro comenzó en el barrio Aures, donde los hoy procesados habrían abordado inicialmente a las víctimas. Tras intimidarlas con armas de fuego y hurtarles sus pertenencias, los delincuentes las trasladaron por la fuerza hasta el inmueble, donde las mantuvieron retenidas contra su voluntad hasta la intervención de las autoridades.
Los tres capturados deberán responder ante la justicia por los delitos de secuestro y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego.
Un comerciante procedente de Cali fue víctima de un secuestro extorsivo en Medellín, luego de viajar a la capital antioqueña para concretar un supuesto negocio relacionado con la venta de tierras destinadas a la explotación minera en el sur de Bolívar.
Según informó la Fiscalía General de la Nación, los hechos ocurrieron el pasado 23 de junio cuando la víctima asistió a una cita de negocios. En lugar de reunirse con los supuestos vendedores, varios hombres la interceptaron y la trasladaron en un vehículo de servicio público hacia una vivienda en el barrio La Iguaná, en el occidente de Medellín.
Según la investigación, una vez en el inmueble el comerciante fue intimidado con armas de fuego, despojado de sus pertenencias, avaluadas en aproximadamente $15 millones de pesos y retenido en contra de su voluntad.
Mientras la víctima permanecía secuestrada, sus familiares comenzaron a recibir llamadas extorsivas en las que los captores exigían el pago de $800 millones de pesos a cambio de su liberación.
El drama del secuestro: qué se debe hacer
Ante un secuestro en Medellín, la primera acción y la más crucial que deben tomar los familiares es comunicarse de inmediato con la Línea 147 del Gaula (Militar o de la Policía). El Gaula asignará de inmediato un asesor experto en manejo de crisis que acompañará a la familia en cada paso.
Es vital que los familiares designen a una sola persona del núcleo como interlocutor oficial para manejar los contactos con las autoridades y con los captores, evitando así filtraciones de información, y se debe mantener una reserva total del caso en redes sociales y entornos públicos para no entorpecer la investigación ni poner en riesgo la vida de la víctima.