Asesinato

Un adulto mayor fue asesinado a puñaladas en su casa, en el barrio Belalcázar de Medellín

Muere por arma cortopunzante Rubén Ángel Pérez Builes (63) en Belalcázar, Castilla; Fiscalía investiga tras llamado al 123.

Alcaldía de Medellín Autoridades tratan de establecer los responsables del crimen

Un hombre de 63 años, identificado como Rubén Ángel Pérez Builes, fue hallado sin vida con heridas de arma cortopunzante en el interior de una vivienda ubicada en el barrio Belalcázar, comuna 5 Castilla. Las autoridades acudieron al lugar tras recibir un reporte a través de la línea de emergencia 123.

El hallazgo se produjo hacia las 11:15 p.m. del viernes 14 de agosto de 2026, momento en que agentes del CTI de la Fiscalía, en coordinación con el fiscal asignado al caso, ejecutaron la inspección técnica al cadáver para iniciar los actos urgentes.

Por el momento, las circunstancias que rodearon el hecho, así como la identidad de los responsables, son objeto de investigación por parte de las autoridades competentes.

Reportes de homicidios en la comuna 5 de Castilla

La violencia armada en la Comuna 5 (Castilla) genera preocupación entre los habitantes, luego de confirmarse que a la fecha se registran nueve personas asesinadas en este sector.

La Comuna 5 está conformada por diversos barrios como Castilla, Belalcázar, Tricentenario, Florencia, Tejelo, Francisco Antonio Zea, Girardot, Boyacá, Las Granjas, Alfonso López, Caribe, Progreso y Oleoducto. En varios de estos sectores, los organismos de control han reforzado la vigilancia para mitigar los delitos de alto impacto y frenar la escalada delictiva.

Las autoridades judiciales avanzan en las investigaciones correspondientes para esclarecer los móviles y dar con los responsables de estos crímenes, al tiempo que la comunidad exige un mayor despliegue de fuerza pública e intervenciones sociales en los barrios más afectados de la zona noroccidental.

El reporte oportuno y la denuncia permitirá la captura de los responsables

El reporte oportuno de los ciudadanos a través de los canales institucionales se ha convertido en un pilar indispensable para el trabajo de las autoridades judiciales y la Fuerza Pública. La información brindada por testigos y víctimas no solo activa las redes de emergencia, sino que aporta elementos materiales probatorios determinantes para identificar, ubicar y judicializar a los responsables de homicidios, hurtos y otros delitos de alto impacto que afectan la tranquilidad comunitaria.

Cuando una persona denuncia mediante líneas de atención como el 123 o acude a la Fiscalía General de la Nación, permite que los cuerpos de investigación técnica ejecuten actos urgentes con mayor rapidez y efectividad. La precisión en los datos aportados, como características de sospechosos, horarios y rutas de escape, facilita la emisión de órdenes de captura y evita que las estructuras criminales continúen operando en los barrios con total impunidad.

A pesar del miedo a las represalias, las autoridades reiteran que existen mecanismos para proteger la identidad de los informantes, garantizando el anonimato y la confidencialidad en todo el proceso de recepción de datos. Garantizar la seguridad e integridad de la comunidad requiere de una alianza sólida entre la ciudadanía y la justicia, donde el acto de denunciar es el primer paso indispensable para reducir la criminalidad.