En lo corrido de 2026, un total de 4.146 mujeres en situación de emergencia por violencia de género han recibido atención prioritaria a través de la Línea 123 Agencia Mujer en Medellín.
Este servicio forma parte de la Línea Mujer, un canal público y gratuito dedicado de manera permanente a la prevención, orientación e intervención en casos de violencia contra las mujeres. Así lo manifestó la secretaria de las Mujeres, Valeria Molina.
Un apoyo psicológico y social
Además de la respuesta inmediata ante emergencias, la oferta institucional ha permitido brindar apoyo integral a cientos de usuarias, según el nivel de riesgo reportado. Entre las atenciones más destacadas se encuentran: 1.295 acompañamientos psicológicos enfocados en la contención e intervención emocional; 1.296 orientaciones jurídicas para el restablecimiento e información sobre derechos; 190 asistencias y representaciones mediante el mecanismo de defensa técnica legal; e igualmente, 96 mujeres integradas a programas de protección integral tras evaluarse un nivel de riesgo crítico.
La Línea Mujer se consolida como la primera puerta de entrada institucional para salvaguardar la vida y la integridad de las mujeres. La plataforma opera de manera continua para facilitar la denuncia, activar rutas de protección de forma oportuna y brindar acompañamiento profesional a las víctimas en las distintas fases del proceso.
Las rutas de atención para las mujeres víctimas de violencia
Las rutas de atención para mujeres víctimas de abuso y violencia de género operan a través de una articulación institucional diseñada para reaccionar con rapidez ante situaciones de riesgo y garantizar una protección integral.
Frente a una agresión o amenaza inminente, la respuesta estatal se activa de manera inmediata a través de la Línea 123 de emergencias o mediante la Línea Nacional 155, para orientación profesional las 24 horas. En el ámbito regional, mecanismos especializados como la Línea 123 Mujer en Medellín y Antioquia ofrecen un canal de rescate, contención emocional y asesoría jurídica desde el primer momento en que se reporta el hecho.
En el componente de salud, cualquier institución médica o centro hospitalario tiene la obligación legal de brindar atención prioritaria a la víctima en el servicio de urgencias, sin exigir una denuncia previa ni ningún tipo de trámite administrativo.
Este protocolo médico abarca la valoración física, la entrega de profilaxis para prevenir infecciones de transmisión sexual, el suministro de anticoncepción de emergencia y el acompañamiento psicológico inicial, además de la recolección y preservación de evidencias forenses fundamentales para la investigación posterior.
Por su parte, el frente de acceso a la justicia y protección legal se formaliza mediante la presentación de la denuncia ante la Fiscalía General de la Nación (Línea 122) o en los Centros de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual (CAIVAS).
De forma paralela, las Comisarías de Familia evalúan el nivel de riesgo y emiten medidas de protección urgentes, como la orden de alejamiento o el desalojo del agresor del domicilio familiar, pudiendo disponer también el traslado temporal de la mujer y sus dependientes a casas de acogida para salvaguardar su vida e integridad.