Un seguimiento del sistema de videovigilancia de las autoridades, la Policía logró la captura de dos hombres e incautó un arma de fuego y un vehículo, señalados de participar en el homicidio del funcionario del INPEC y líder sindical, Wilber Ferney Martínez Sana, en el municipio de Itagüí, sur del Valle de Aburrá.
Los hechos se registraron en la Carrera 70 # 25-58, en vía pública cerca de la entrada de la cárcel de máxima seguridad La Paz. De acuerdo con el reporte oficial, el servidor público sufrió múltiples impactos de arma de fuego en la cabeza.
Tras el ataque, los agresores emprendieron la huida a bordo de un vehículo tipo taxi de placas WDY-717. De inmediato, se activó un plan candado monitoreado minuciosamente por las cámaras de seguridad.
La vigilancia permitió la captura de los sicarios en Medellín
El seguimiento en tiempo real permitió interceptar el taxi a la altura del CAI Guayabal. En el lugar, las unidades policiales capturaron a los dos ocupantes del vehículo y les incautaron el arma de fuego con la que presuntamente se cometió el crimen. Así lo manifestó el comandante de la policía Metropolitana, general Henry Bello.
Autoridades adelantaron la inspección técnica al cadáver y al lugar de los hechos, recolectando material fotográfico para el análisis de más cámaras de seguridad en la zona.
Jimmy Suárez, presidente nacional del sindicato CSEUP, sugirió que este homicidio podría ser una retaliación tras el reciente traslado de cabecillas de bandas criminales vinculadas a la mesa de Paz Urbana de la administración saliente
El sector sindical penitenciario hizo un llamado urgente al Ministerio de Justicia y al Gobierno Nacional para que se implementen esquemas de seguridad reforzados para los custodios en todo el país. La Fiscalía y los cuerpos de inteligencia avanzan en las pesquisas para esclarecer la autoría intelectual del crimen.
Hace menos de una semana se trasladaron varios "cacos" de la cárcel de Itagüí
En un operativo relámpago coordinado por el INPEC y las autoridades de seguridad, se confirmó el traslado de los principales señalados cabecillas de la estructura criminal ‘La Oficina’, quienes permanecían recluidos en la Cárcel de Máxima y Mediana Seguridad La Paz, de Itagüí. La medida busca aislar el poder de mando de este grupo y mitigar posibles riesgos contra el orden público en el Valle de Aburrá.
De acuerdo con fuentes oficiales, la decisión se tomó tras análisis de inteligencia penitenciaria que advertían sobre eventuales coordinaciones de actividades delictivas desatadas desde el interior del penal. Ante este panorama, se activaron los protocolos de reubicación estratégica para trasladar a los privados de la libertad hacia otros complejos carcelarios de máxima seguridad del país, bajo estrictas medidas de custodia.