Las autoridades de salud del municipio de Amalfi, en el Nordeste antioqueño, confirmaron la muerte de Hugo Grisales, hermano del reconocido artista de música parrandera Horacio Grisales, conocido como “El Boquiabierto”. El hombre sufrió una mordedura de serpiente venenosa mientras realizaba labores de campo en la vereda San Miguel, un sector caracterizado por su actividad agrícola y por la presencia frecuente de reptiles de alta peligrosidad.
Un ataque repentino en zona rural de Amalfi
De acuerdo con los reportes preliminares, Hugo fue atacado de manera sorpresiva por una serpiente de la especie Bothrops atrox, conocida popularmente como mapaná, una de las más agresivas y de veneno más rápido y destructivo en Colombia. Este tipo de serpiente es común en zonas de humedad, cultivos y áreas boscosas, donde los campesinos quedan especialmente expuestos.
Los vecinos del sector reaccionaron de inmediato y auxiliaron al hombre, quien fue subido a una ambulancia para ser trasladado hacia un centro asistencial de mayor complejidad. Sin embargo, el veneno de la mapaná suele afectar rápidamente el sistema circulatorio, causar hemorragias internas y destruir tejidos, complicando la respuesta médica incluso cuando el traslado ocurre sin demoras.
A pesar de los esfuerzos del personal paramédico, Hugo Grisales falleció en la ambulancia, cuando el vehículo cruzaba por el sector de Porce, antes de llegar al hospital de destino. La severidad del envenenamiento impidió que el hombre conservara signos vitales durante el trayecto.
La noticia generó profunda tristeza en Amalfi, donde la familia Grisales es ampliamente conocida, así como en el gremio de la música parrandera antioqueña. Decenas de mensajes de solidaridad han inundado las redes sociales dirigidos al artista Horacio Grisales, quien enfrenta la dolorosa pérdida de su hermano en circunstancias inesperadas y trágicas.
Accidentes ofídicos en aumento: INS registra 436 casos en apenas dos meses de 2026
El Instituto Nacional de Salud (INS) encendió las alarmas tras confirmar que, durante los primeros 60 días de 2026, en el país se han registrado 436 accidentes ofídicos, una cifra que marca una tendencia ascendente y pone en alerta a las autoridades territoriales, especialmente ante el inicio de la temporada de lluvias, que suele aumentar el contacto entre humanos y serpientes.
El organismo reiteró la necesidad de que los departamentos garanticen el abastecimiento de suero antiofídico, clave para evitar muertes y complicaciones graves.
Durante 2025, Colombia cerró con 5.374 accidentes y 38 fallecimientos por mordedura de serpiente, cifras que reflejan un comportamiento sostenido del riesgo en zonas rurales. Las regiones con mayor recurrencia ese año fueron:
- Antioquia: 622 casos
- Norte de Santander: 359 casos
- Cesar: 330 casos
- Córdoba: 309 casos
Más del 60 % de los afectados son hombres dedicados a actividades agrícolas, donde la combinación de humedad, agua estancada y vegetación alta favorece la presencia de serpientes venenosas.
Las especies más peligrosas
Colombia cuenta con cerca de 300 especies de serpientes, de las cuales solo el 18 % representa riesgo mortal. No obstante, cinco especies concentran la mayoría de incidentes graves.
El género Bothrops, conocido como mapaná, lidera con más del 60 % de los envenenamientos reportados. Le siguen las serpientes cascabel y las corales (Micrurus), todas con un alto potencial de letalidad.