Betulia - Antioquia

Golpe policial en Betulia, Antioquia: caen cuatro señalados de integrar banda local armada

Entre los detenidos está alias Chicorio, señalado cabecilla. Fueron dejados a disposición de la Fiscalía en Concordia para su judicialización.

Alcaldía de Betulia Betulia, Antioquia

En el marco de la ofensiva nacional contra el crimen organizado, las autoridades capturaron a cuatro presuntos integrantes del grupo criminal Los del 20 de Julio, responsables de varios hechos de violencia en el municipio de Betulia, en el suroeste de Antioquia.

Según el comandante de la Policía de Antioquia, coronel Luis Fernando Muñoz, se realizó un seguimiento especial a varias personas en el barrio Nariño, donde se efectuaron las capturas.

Entre los detenidos se encuentra el alias “Chicorio”, señalado por las autoridades como el principal cabecilla de la organización. Otros de los capturados son los alias “Toto”, “Mono” y “Soldo”.

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Además de las capturas, el operativo permitió sacar de circulación armas de fuego que, según las investigaciones, se usaban para custodiar las plazas de vicio y amedrentar.

Los capturados fueron puestos a disposición de la Fiscalía Seccional de Concordia. Allí deberán enfrentar cargos por fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, así como por tráfico de estupefacientes.

Análisis de violencia en Betulia

Para entender lo que ocurre en Betulia es necesario mirar más allá de un solo evento. Durante el último año, este municipio del suroeste antioqueño ha sido un tablero de ajedrez entre estructuras criminales que buscan controlar las rutas hacia el Chocó y el mercado local de estupefacientes durante las cosechas cafeteras.

Quiénes son los actores del conflicto en Betulia

Betulia no sufre una violencia común, sino una disputa territorial entre:

  • Clan del Golfo (Estructura Suroeste): busca hegemonía para controlar el tráfico de armas y drogas.
  • Grupos de delincuencia común (como "Los del 20 de Julio"): bandas locales que a menudo sirven como franquicias de grupos mayores o intentan mantener el control del microtráfico en barrios urbanos, como Nariño.

El factor económico: la cosecha cafetera

La violencia en Betulia es estacional. Durante los meses de cosecha de café la población flotante aumenta drásticamente (recolectores de todo el país). Esto genera:

  • Aumento del microtráfico: las estructuras criminales se disputan la venta de droga a los recolectores.
  • Extorsión: cobro de "vacunas" a propietarios de fincas y comerciantes locales bajo amenazas.

Indicadores críticos del último año

Homicidios selectivos: se ha presentado un patrón de ajuste de cuentas. La mayoría de las víctimas son jóvenes vinculados presuntamente al consumo o expendio de drogas, o personas señaladas de ser informantes.

El desplazamiento de la violencia hacia las veredas ha generado temor en los campesinos, quienes quedan atrapados en el fuego cruzado o bajo restricciones de movilidad impuestas por los grupos armados.

El conflicto en Betulia se define por una disputa territorial donde el Clan del Golfo intenta imponer su hegemonía sobre el grupo local "Los del 20 de Julio". Mientras el Clan busca consolidar un corredor estratégico hacia el Chocó para el tráfico a gran escala, la banda local se resiste para no perder el control del microtráfico y la extorsión en el casco urbano, especialmente durante las cosechas cafeteras.

Esta guerra se manifiesta mediante sicariato selectivo y la imposición de fronteras invisibles en barrios como Nariño, afectando gravemente a la población civil y a los recolectores de café. Los enfrentamientos no son solo armados, sino también una lucha por el control social, donde los jóvenes son instrumentalizados para labores de vigilancia o "campaneo", creando un clima de zozobra que restringe la movilidad en zonas rurales y periféricas.

Ante esta crisis, la Fuerza Pública ha ejecutado golpes estructurales, como la captura de cabecillas de "Los del 20 de Julio", buscando desarticular su capacidad de mando. Sin embargo, el desafío actual es evitar que el vacío de poder dejado por los capturados sea aprovechado por el Clan del Golfo para absorber la zona, lo que mantiene a las unidades del Ejército y la Policía en una ofensiva constante para cortar el suministro de armas y frenar la expansión del control paramilitar.