En menos de una semana, las autoridades migratorias negaron el ingreso al país a dos ciudadanos estadounidenses en el Aeropuerto Internacional José María Córdova de Rionegro, tras detectarse alertas internacionales que los relacionan con delitos sexuales contra menores. Ambos casos fueron identificados durante los filtros de inmigración, donde los oficiales de Migración Colombia recibieron las señales emitidas por la plataforma Angel Watch, un sistema global que alerta sobre viajeros con antecedentes por explotación infantil.
Los oficiales, al confirmar los reportes negativos, procedieron de inmediato a la inadmisión y retorno de los extranjeros hacia sus ciudades de origen, evitando así que ingresaran al territorio colombiano.
“No bajamos la guardia”: Migración Colombia endurece vigilancia
La directora regional de Migración Colombia, Paola Andrea Salazar, se pronunció a través de su cuenta oficial en X y fue contundente:
“No bajamos la guardia en esta guerra sin cuartel contra la ESCNNA y la trata de seres humanos. Vienen más resultados en prevención; trabajamos 24/7 por nuestras comunidades de acogida en Medellín y Antioquia”.
Con estos dos nuevos casos, ya son 14 las inadmisiones registradas en esta terminal aérea en lo que va de 2026 por alertas asociadas con riesgos para la infancia. Durante todo el año 2025, la cifra llegó a 71 viajantes inadmitidos por motivos similares.
La ruta del turismo sexual cambia ante los controles
El fortalecimiento de los controles migratorios responde a una realidad que sigue generando preocupación: viajeros, principalmente estadounidenses, intentan ingresar al país con fines de explotación sexual.
Uno de los episodios más recientes ocurrió el 25 de febrero, cuando un pasajero proveniente de Miami insultó a los oficiales de migración y afirmó, abiertamente, que su único motivo de viaje era “tener sexo con colombianas”.
Ante este cerco en Rionegro, las autoridades han detectado un patrón creciente: agresores que intentan entrar por otros aeropuertos del país —como Cali, Bogotá o Cartagena— para luego viajar por tierra o vuelos nacionales hasta Medellín, su destino final. Esta maniobra busca evadir los filtros más estrictos del José María Córdova, aunque Migración Colombia advierte que el monitoreo permanente también se ha extendido a otras terminales aéreas.