La violencia que golpea al nordeste antioqueño provocó un nuevo desplazamiento forzado en Segovia. Alrededor de 100 habitantes de la vereda Jagua abandonaron sus casas tras el ataque con explosivos lanzados desde un dron, que dejó tres víctimas de una misma familia y sembró el pánico entre la población. Sin alimentos y temiendo nuevos ataques, la comunidad se desplazó hacia la vereda Arenales, donde busca refugio desde hace varias noches.
El ataque que desató el éxodo
El hecho que originó el desplazamiento se registró el pasado miércoles. Un artefacto explosivo impactó directamente sobre la vivienda de la familia Silva, causando la muerte de María Celina Silva Silva y de sus hijos Yaludan y Alonso de Jesús Silva. Un cuarto integrante de la familia sobrevivió, pero permanece en estado crítico por la gravedad de las heridas.
Autoridades locales señalan que el ataque habría sido ejecutado por disidencias de las Farc, en medio de la confrontación que sostienen con el Clan del Golfo por el control territorial y las economías ilegales de la zona.
Arenales: un refugio improvisado ante la emergencia
Las condiciones en Arenales son precarias. Los desplazados llegaron con lo puesto, en vulnerabilidad física y emocional. La comunidad receptora, pese a sus recursos limitados, organizó ollas comunitarias, colectas y alojamientos temporales para aliviar la crisis humanitaria.
Sin embargo, la situación se complica día a día. El número de familias desplazadas supera la capacidad de respuesta local, y el desabastecimiento amenaza con agravarse si no llegan ayudas institucionales.
La exigencia de la comunidad: seguridad antes del retorno
Los habitantes de Jagua aseguran que no regresarán mientras no exista una presencia permanente del Ejército ni una intervención integral del Estado. El miedo persiste ante la posibilidad de nuevos ataques con drones, un método de guerra que se ha vuelto recurrente en la subregión.
Este episodio se suma a las situaciones de orden público activas en Remedios y Yondó, configurando un panorama crítico donde la población civil se convierte en el principal blanco de las disputas.
Seis masacres en Antioquia durante 2026
En menos de dos meses de 2026, Antioquia ha sido escenario de seis masacres que han dejado 19 víctimas mortales, según registros del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz). La Defensoría del Pueblo había advertido esta situación mediante varias Alertas Tempranas, señalando la consolidación de “gobernanzas ilegales” y el riesgo extremo que enfrentan las comunidades rurales.
1. Masacre en límites entre Amalfi y Remedios (4–6 de enero)
Varias personas fueron retenidas ilegalmente por la subestructura Jorge Iván Arboleda Garcés del Clan del Golfo. El 6 de enero aparecieron cuatro cuerpos, tres de ellos pertenecientes a una misma familia:
- Yeter Arley Madrigal
- Juan Carlos Madrigal
- Jorge Andrés Madrigal
2. Masacre en Abejorral (10 de enero)
En la vereda Los Rastrojos, tres personas fueron halladas con heridas de arma de fuego. La zona había sido señalada como corredor estratégico del Clan del Golfo y de la banda Los Mesa, que sostienen una disputa por control territorial y rutas para actividades ilícitas.
3. Masacre en Tarso (finales de enero)
En la vereda El Cedrón, hombres de la subestructura Edwin Román Velásquez irrumpieron en varias viviendas, sacaron a las víctimas y las ejecutaron en un espacio público. Entre las víctimas estaban:
- Elizabeth Zapata Osorno, presidenta de la JAC
- Alonso Cano, su esposo
- Edinsson Molina, joven de 27 años
4. Masacre en límites entre Remedios y Yondó (18 de febrero)
Un bus veredal fue interceptado por hombres armados que secuestraron a varios pasajeros. El 18 de febrero, aparecieron tres cuerpos en el sector conocido como La Y de la Virgen, uno de ellos el de Armando Montero. La hipótesis principal apunta al control económico y social que el Clan del Golfo disputa en las rutas entre ambos municipios.
5. Masacre en Sabaleta, Titiribí (esta semana)
Tres personas fueron sacadas a la fuerza de una finca y ejecutadas en vía pública. Según la Policía Nacional, la responsabilidad recaería en la estructura criminal La Miel, que disputa el control del microtráfico y otras rentas ilícitas en el Suroeste.
6. Ataque con dron en Segovia: una madre y dos hijos asesinados (últimas horas)
El reciente ataque en Segovia que causó la muerte de una madre y dos de sus hijos completa la lista de hechos violentos que han estremecido al departamento en 2026.
Con tres masacres en enero y tres más en febrero, el panorama de violencia en Antioquia enciende las alarmas de defensores de derechos humanos y autoridades. La expansión de grupos armados, la disputa por corredores estratégicos y la aparición de nuevas tácticas, como el uso de drones con explosivos, dejan a las comunidades rurales en un estado de vulnerabilidad extrema.