Luego de dos días de operaciones de búsqueda, los organismos de socorro localizaron en las últimas horas el cuerpo sin vida de Estefanía Sepúlveda, la joven de 18 años que se encontraba desaparecida desde el pasado sábado 6 de junio tras sufrir un accidente en un sistema de transporte artesanal en zona rural del municipio de Dabeiba, en el occidente antioqueño.
El Comité Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres confirmó que el hallazgo se registró en el sector de Pavarandocito, jurisdicción del municipio de Mutatá, en la subregión del Urabá, varios kilómetros aguas abajo del punto inicial de la emergencia.
El accidente
Los hechos ocurrieron en el sector conocido como Alto Bonito, en Dabeiba. Según el reporte de las autoridades locales, la víctima se movilizaba junto a una mujer adulta y un menor de tres años en una garrucha; mecanismo de cable utilizado por las comunidades rurales para cruzar afluentes ante la ausencia de infraestructura vial.
Durante el trayecto, una falla técnica en el dispositivo provocó la desestabilización de la estructura, ocasionando la caída de la joven al río Sucio. Las otras dos personas que viajaban en el sistema lograron ser rescatadas con vida.
Labores de búsqueda
Tras reportarse el incidente, se activó un protocolo de emergencia que integró a Cuerpos de bomberos locales, Personal de Gestión del Riesgo y Líderes comunitarios y habitantes de la zona.
La Administración local emitió un comunicado oficial en el que expresó sus condolencias a los familiares de la víctima y extendió un reconocimiento a los equipos de rescate y civiles que participaron en los recorridos de inspección sobre la ribera del río Sucio hasta la ubicación del cuerpo.
Colapso del puente Mulatos
Cabe recordar que en febrero de este año colapsó el puente sobre el río Mulatos, en el municipio de Necoclí, una estructura clave que conectaba el Urabá antioqueño con el departamento de Córdoba y la Costa Caribe. El desplome se produjo tras una creciente súbita del afluente, ocasionada por las fuertes lluvias que afectaban la región en ese momento.
La emergencia dejó más de 7.500 familias afectadas y comprometió gravemente la movilidad entre municipios estratégicos como Necoclí y San Juan de Urabá, generando dificultades en el transporte de personas, alimentos y mercancías.
Las autoridades informaron que el puente, de entre 50 y 60 metros de longitud, presentaba condiciones de vulnerabilidad semanas antes del colapso, con fallas en sus soportes y fisuras visibles. Ante esto, la Gobernación de Antioquia había solicitado al Instituto Nacional de Vías (Invías) una inspección urgente, al tratarse de una vía nacional.
El gobernador Andrés Julián Rendón, en su momento, indicó que estableció contacto con la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Ejército Nacional para implementar una solución temporal. Entre las medidas contempladas estuvo la instalación de un puente militar que permitiera restablecer el tránsito mientras se adelantaban las labores de recuperación de la infraestructura.