Condena

Condenado a 23 años hombre que grabó asesinato en una carnicería de Caldas

La sentencia se dio luego de que la Fiscalía y el acusado pactaran un preacuerdo en el que este aceptó los cargos.

Imagen de referencia producida con IA Las autoridades encontraron un video en el celular del agresor, grabado por él mismo, en el que quedó registrado el ataque.

Un juez de conocimiento condenó a 23 años de prisión a Jhon Stiven Gutiérrez Cardona, de 28 años, tras hallarlo responsable del asesinato de un empleado de una carnicería en el municipio de Caldas, Antioquia. La sentencia se dio luego de que la Fiscalía General de la Nación y el acusado pactaran un preacuerdo en el que este aceptó los cargos.

Los hechos ocurrieron el pasado 22 de enero. Según la investigación liderada por un fiscal especializado de la Seccional Medellín, el agresor identificó visualmente a la víctima y, sin mediar palabra, la atacó con un arma de fuego, causándole la muerte de manera inmediata.

Sometido por los testigos y delatado por su propio teléfono

Tras efectuar los disparos, varios compañeros de trabajo de la víctima reaccionaron con rapidez, lograron reducir al atacante en el lugar y lo retuvieron hasta la llegada de las autoridades locales, quienes materializaron la captura.

Al momento de la detención, la Policía le incautó una pistola calibre 9 milímetros, 24 cartuchos para la misma y dos proyectiles para fusil calibre 5.56, estos últimos de uso privativo de las fuerzas armadas.

Sin embargo, el hallazgo más complejo de las labores de policía judicial se dio al revisar el teléfono celular del procesado. Las autoridades confirmaron que Gutiérrez Cardona grabó el homicidio en video mientras lo ejecutaba, una prueba técnica irrefutable que dejó al acusado sin margen de defensa.

Aceptación de cargos y sentencia en firme

Ante la contundencia de las pruebas y el video hallado en su poder, el indiciado decidió acogerse al preacuerdo con el ente acusador y aceptó su responsabilidad en los delitos de homicidio agravado, fabricación, tráfico, porte de armas de fuego (agravado) y fabricación, tráfico y porte de municiones de uso restringido y privativo de las Fuerzas Armadas.

Con la validación del juez, la sentencia condenatoria de 23 años de cárcel quedó ejecutoriada, lo que significa que el fallo está en firme y el hoy condenado no podrá interponer más recursos para apelar la decisión.