Ituango - Antioquia

Comunidad de Ituango, Antioquia, teme por desplazamientos en medio del primer bombardeo contra grupos armados

Campesinos aseguraron que viven con temor por la presencia de grupos armados en varias veredas del municipio.

Alcaldía de Ituango Ituango, norte de Antioquia

Comunidades campesinas del municipio de Ituango, en el norte de Antioquia, rechazaron las declaraciones del gobernador Andrés Julián Rendón después de que este confirmara un bombardeo en zona rural contra el frente 18 de las disidencias de las FARC, presuntamente al mando de alias Ramiro.

El mandatario departamental aseguró que algunos denominados líderes comunales estarían impidiendo las operaciones del Ejército y de la Policía Judicial en esa zona del departamento. Desde las comunidades rurales respondieron con preocupación y rechazo a esas afirmaciones.

Campesinos del corregimiento El Aro señalaron que las palabras del gobernador son “irresponsables” y que no reflejan la difícil situación de orden público que atraviesan.

Habitantes de veredas como La Rica, Filadelfia, El Torrente, Organí, San Luis, La América, El Tinto y Los Venados —ubicadas a más de dos horas y media del casco urbano— manifestaron que viven atemorizados por la presencia de grupos armados ilegales.

Aunque oficialmente no se han reportado confinamientos, las comunidades aseguran que existe incertidumbre entre los campesinos, quienes dudan incluso en salir de sus casas ante el riesgo que representa la confrontación armada.

También advirtieron que los bombardeos podrían afectar cultivos y producciones agrícolas, de las que dependen decenas de familias en la zona rural.

Los habitantes hicieron un llamado al Gobierno nacional para que se consoliden mesas de diálogo y negociación, y para que la Fuerza Pública garantice la protección de las comunidades.

Finalmente, invitaron al gobernador Andrés Julián Rendón a visitar el territorio y conocer de primera mano la situación que viven los campesinos, pues aseguran que “es muy distinto hablar desde la Gobernación que enfrentar la realidad en estas zonas apartadas”, donde, según dicen, muchos líderes comunales deben acatar las presiones de los grupos armados por temor a represalias contra sus vidas.