En menos de 24 horas, la Interpol capturó en la capital antioqueña a un ciudadano panameño y a un neerlandés, señalados de liderar redes de tráfico internacional de cocaína.
El primer operativo se desarrolló en el barrio Laureles de Medellín, donde fue retenido el ciudadano panameño Ismael Abdiel González Pomares, presunto cabecilla de una red transnacional de narcotráfico. González Pomares es requerido por la justicia de su país por los delitos de tráfico de drogas, reunión y conspiración, y delitos contra la seguridad colectiva.
Según los reportes de inteligencia compartidos entre Colombia y Panamá, el procesado lideraba una estructura con amplia capacidad logística, especializada en la contaminación de contenedores comerciales en el Puerto de Balboa, Panamá, una de las terminales marítimas más estratégicas del continente. Tras lograr la infiltración en instalaciones portuarias clave, la organización se consolidó como un actor dinamizador en las rutas del narcotráfico hacia el exterior.
González Pomares quedó a disposición de la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación para iniciar los trámites de su extradición a Panamá.
El otro capo extranjero: El europeo capturado en la terminal de transportes
Por otra parte, oficiales del Grupo de Verificación Migratoria de la Regional Antioquia–Chocó interceptaron en la Terminal del Norte a un ciudadano neerlandés de 50 años, requerido por las autoridades de los Países Bajos por tráfico de estupefacientes.
La captura se logró gracias a una alerta temprana emitida por los sistemas de información de Migración Colombia. El extranjero fue ubicado cuando llegaba a la ciudad como pasajero en un bus intermunicipal procedente de Barranquilla.
"Gracias al cruce de información en nuestras bases de datos, se logró la ubicación e interceptación de este ciudadano extranjero en la Terminal de Transportes del Norte", confirmó Paola Salazar, directora regional de Migración Colombia para Antioquia y Chocó.
Balance de operatividad contra capos de la droga en Medellín
Las operaciones de la Interpol en Medellín y el Valle de Aburrá siguen dando resultados: ya son 28 los prófugos internacionales capturados en la subregión durante lo corrido del año. Los detenidos son requeridos en sus países de origen por delitos de alto impacto como narcotráfico, explotación sexual infantil, trata de personas y hurto calificado.
El comandante de la Policía Metropolitana, general Henry Bello, advirtió que varios de estos extraditables habían convertido a la capital antioqueña en su centro de mando. Desde allí, los cabecillas tejían alianzas estratégicas con estructuras criminales como el Clan del Golfo y el ELN para blindar la producción de cocaína y garantizar su envío hacia Europa y otros mercados globales.