Las autoridades de Bello realizaron un contundente operativo de control sanitario que terminó con el decomiso de una tonelada y media de carne de pollo en evidente estado de descomposición. El hallazgo obligó a la clausura inmediata del establecimiento, que estaría distribuyendo el producto sin cumplir con las condiciones mínimas de salubridad.
Producto en estado crítico
De acuerdo con el reporte preliminar, la carne presentaba mal olor, cambios de coloración y signos avanzados de descomposición, factores que representan un riesgo directo para los consumidores. Los técnicos de salubridad indicaron que, por su deterioro, el alimento no era apto para ningún tipo de consumo humano ni animal.
Condiciones insalubres en el lugar
Durante la inspección, los funcionarios encontraron fallas graves en el manejo de la cadena de frío, así como superficies de trabajo sucias y ausencia de protocolos básicos de higiene.
Además, se constató que el lugar no contaba con la documentación completa exigida para el almacenamiento y distribución de productos cárnicos, lo que agravó la medida de cierre.
Medida de clausura y posible apertura de investigación
Tras la incautación, el municipio procedió a sellar el establecimiento, mientras se evalúa la apertura de una investigación administrativa e incluso penal, debido a la magnitud del riesgo al que estaban expuestos los consumidores.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para adquirir alimentos únicamente en negocios certificados y a reportar cualquier irregularidad que detecten.
Un golpe para prevenir intoxicaciones masivas
Con este operativo, el municipio busca evitar episodios de intoxicación masiva, una de las consecuencias más comunes cuando se manipulan y comercializan alimentos en mal estado.