La Alcaldía de Bello lideró un operativo de inspección, vigilancia y control en varios expendios de carne del municipio. La jornada resultó en el decomiso de 84 kilogramos de productos cárnicos no aptos para el consumo humano y en el cierre preventivo de un establecimiento comercial.
La intervención fue coordinada por el componente de Salud Ambiental de la Secretaría de Salud, en conjunto con la Policía de Carabineros y la Inspección Octava de Policía con funciones de medio ambiente. Durante las visitas a tres establecimientos comercializadores, los funcionarios detectaron fallas graves en las cadenas de higiene y conservación.
Según el reporte oficial, la carne incautada no cumplía las exigencias de la normativa vigente, por lo que las autoridades procedieron a su desnaturalización inmediata. Con este proceso se evitó que el producto llegara a la mesa de los ciudadanos, previniendo posibles brotes de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA).
Sanciones y cierres
Además de la incautación, las autoridades ordenaron el sellamiento de uno de los locales intervenidos. Tras la inspección, se determinó que este expendio no contaba con las condiciones mínimas de infraestructura y manejo sanitario necesarias para garantizar la inocuidad de los productos.
"Este tipo de lugares representan un riesgo directo para la comunidad", enfatizaron voceros de la administración municipal, quienes reiteraron que no habrá tolerancia con el incumplimiento de las normas de salud.
La Alcaldía de Bello aprovechó este resultado para enviar un mensaje a los comerciantes, instándolos a cumplir estrictamente los requisitos legales y sanitarios.
Asimismo, confirmó que estos operativos se mantendrán de manera periódica y sorpresiva en diferentes sectores de Bello, con el fin de fortalecer la cultura del consumo responsable y asegurar el bienestar de la población.