La Fiscalía General de la Nación impuso medidas cautelares con fines de extinción de dominio sobre 19 propiedades vinculadas al Bloque Bananero de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia). Los bienes, cuyo valor supera los 65.000 millones de pesos, serán destinados a la reparación de las víctimas del conflicto armado en Colombia.
Entre los activos afectados destaca la hacienda El Cocuelo, situada en Turbo, Antioquia. Este predio no solo fue un corredor rural estratégico en el Urabá, sino que funcionó durante años como el principal centro logístico y financiero del grupo armado.
Para intentar ocultar su origen ilícito, el terreno original fue fragmentado en 15 predios con matrículas independientes y registrado a nombre de terceros mediante múltiples transacciones comerciales.
Además de los terrenos en el Urabá antioqueño, las autoridades ocuparon otros cuatro bienes en los departamentos de Meta y Casanare.
El operativo contó con el respaldo del Ejército Nacional y se cumplió por orden de un magistrado de Justicia y Paz de Medellín.
Las verificaciones documentales permitieron rastrear décadas de movimientos de tierras que el Bloque Bananero utilizó para consolidar su control territorial y evadir la acción de las autoridades hasta la fecha.