Briceño - Antioquia

El drama de los desaparecidos en el norte de Antioquia

Uno de los casos es el de Jaime Alberto Rodríguez, de 38 años, soldado profesional pensionado y operador de maquinaria amarilla: desapareció hace un año.

Foto: Compartida por líderes de la zona. Desaparecidos en Briceño, norte de Antioquia.

La incertidumbre persiste para las familias de un operador de maquinaria y dos agricultores desaparecidos en zonas de alta conflictividad. El Gobierno Departamental advierte que la Fuerza Pública no ha logrado restablecer el control en el territorio.

El municipio de Briceño, ubicado en el norte del departamento de Antioquia, se ha consolidado como un punto crítico de inseguridad y desaparición forzada. Actualmente, la atención de las autoridades y el clamor de la sociedad civil se centran en el paradero de tres ciudadanos, cuyos rastros se perdieron en circunstancias ligadas a la presencia de grupos armados y la disputa territorial.

Los rostros de la ausencia

Uno de los casos es el de Jaime Alberto Rodríguez, de 38 años, soldado profesional pensionado y operador de maquinaria amarilla, desapareció hace un año tras trasladarse desde el municipio de Cáceres para cumplir con un contrato laboral. Pese al tiempo transcurrido, sus dos hijos y demás familiares denuncian que la investigación no ha arrojado respuestas concretas sobre su ubicación.

A este expediente se suma la desaparición de Jhon Hernán Durango y su sobrino, Alex Fernando Posada Durango, registrada en abril del presente año. Ambos se habían desplazado a la vereda Palmichal con el propósito de iniciar un proyecto agropecuario.

Es pertinente señalar que la vereda Palmichal es la misma zona rural donde se reportó la desaparición y posterior hallazgo sin vida del periodista Mateo Pérez, lo que refuerza la peligrosidad de este enclave geográfico para la población civil.

Un corredor bajo el asedio criminal

El Secretario de Seguridad de Antioquia, el general (R) Luis Eduardo Martínez, manifestó su preocupación por la configuración de un eje de violencia compuesto por los municipios de Briceño, San Andrés de Cuerquia e Ituango. Según el funcionario, esta zona concentra las confrontaciones más crudas del departamento.

El funcionario reconoció que la Fuerza Pública no ha logrado restablecer el orden público en la región. En sus declaraciones, el secretario enfatizó la necesidad de una intervención de gran envergadura por parte del Gobierno Nacional:

"Sin una operación con altas capacidades, similar a la ejecutada en El Plateado, Cauca, la libertad y la vida de quienes transitan por estos municipios seguirán bajo la sombra del miedo y la desaparición forzada", advirtió el funcionario.

El asedio al sector educativo

Es importante recordar que, en las últimas horas, se reportó el desplazamiento forzado del rector del colegio Antonio Roldán Betancur, quien debió abandonar su cargo y el municipio debido a amenazas directas contra su integridad física.

La persistencia de estas desapariciones, sumada a las intimidaciones a funcionarios y el control de los grupos ilegales sobre los corredores rurales, mantiene a Briceño en una situación de vulnerabilidad extrema, mientras las familias de los desaparecidos exigen que sus nombres no queden en el olvido institucional.