A través de un comunicado público, el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), mediante su frente Edwin Román Velásquez Valle, desmintió las versiones oficiales del Ejército que los vinculan con la muerte del soldado profesional Duván Eduardo Saurith Castro, ocurrida el 24 de junio en la vereda La Balsita, en el municipio de Dabeiba, occidente antioqueño.
La Décima Séptima Brigada del Ejército había señalado inicialmente que el uniformado murió en medio de combates contra este grupo armado ilegal. Sin embargo, la organización criminal rechazó dicha afirmación, asegurando que los enfrentamientos nunca existieron y que el deceso se habría producido supuestamente bajo circunstancias internas de la fuerza pública.
"Esa noticia del Ejército Nacional no tiene ninguna veracidad. Nunca hubo tal combate. Según hemos podido investigar, el soldado Saurith Castro murió como consecuencia de un disparo que le ocasionó otro soldado", dice un aparte del documento emitido por el grupo ilegal.
Según el EGC, la versión de los combates tendría como supuesto objetivo "encubrir los hechos para que no se investigue por qué se presentan, se castigue a los verdaderos responsables y se tomen las medidas para prevenirlos". Hasta el momento, las autoridades militares no se han pronunciado formalmente sobre esta versión.
Señalamientos a la prensa regional
Además de referirse al plano militar, el comunicado del grupo armado dedica un espacio a cuestionar la labor de un periodista antioqueño que difunde contenidos a través de plataformas digitales y redes sociales en la subregión. El EGC acusó al comunicador de publicar información "falsa" y de acudir al "rumor" para ganar notoriedad en el territorio.
Aunque el grupo armado organizado aseguró explícitamente en la misiva que "esta alerta no debe ser interpretada como una amenaza para este periodista", el señalamiento directo en un territorio con fuerte presencia de actores armados ha encendido las alarmas de las organizaciones defensoras de la libertad de prensa y los derechos humanos.
Rechazo de organizaciones de Derechos Humanos
El pronunciamiento del grupo ilegal generó una reacción inmediata en los sectores que vigilan las garantías para el ejercicio periodístico en Antioquia. Óscar Yesid Zapata, defensor de Derechos Humanos de la Fundación Sumapaz, rechazó esta nueva intimidación y reiteró el riesgo que en el país están corriendo los comunicadores y líderes sociales por los reiterados ataques violentos y amenazas de los que están siendo objeto en el cumplimiento de sus labores.