La Fiscalía General de la Nación desarticuló una organización criminal señalada de facilitar el tráfico de migrantes desde el Urabá antioqueño y de lavar más de 100.000 millones de pesos producto de esta actividad ilegal. El operativo se realizó en articulación con la DIJIN de la Policía Nacional y agencias de Estados Unidos, en un golpe que impacta directamente las economías ilegales en el departamento.
Según las autoridades, esta estructura utilizaba como eje de operación el municipio de Necoclí, uno de los principales puntos de salida de migrantes en Antioquia hacia Centroamérica.
El Urabá, epicentro de la operación ilegal
La investigación evidenció que la red criminal utilizaba redes sociales para ofrecer falsos paquetes turísticos al Golfo de Urabá, engañando a ciudadanos extranjeros que buscaban cruzar hacia otros países.
Estas ofertas en realidad eran una fachada para captar migrantes y coordinar su transporte irregular desde Necoclí (Antioquia) hacia zonas costeras del Chocó como Capurganá, Acandí y Sapzurro, desde donde continuaban su ruta hacia Centroamérica.
El corredor del Urabá antioqueño se ha convertido en un punto clave de tránsito migratorio en el continente, una situación que fue aprovechada por esta red para fortalecer su operación ilegal.
Más de 800.000 migrantes habrían sido movilizados
Uno de los datos más impactantes de la investigación indica que esta organización habría facilitado el traslado de más de 800.000 migrantes provenientes de países como Afganistán, Haití, Venezuela, China, Irak y Arabia Saudita.
Este flujo masivo de personas no solo evidencia la magnitud del negocio ilícito, sino también el impacto humanitario y de seguridad en regiones como Antioquia, donde miles de migrantes llegan en busca de continuar su camino.
Millonarias ganancias desde Antioquia
La Fiscalía logró rastrear en el sistema financiero formal movimientos superiores a los 100.000 millones de pesos, recursos que habrían sido obtenidos a través del tráfico de migrantes.
Un elemento clave en la investigación es que gran parte de este dinero se movió durante la pandemia, cuando el turismo estaba restringido, lo que generó alertas sobre la legalidad de los ingresos reportados por algunas empresas en la región.
Empresas fachadas y sofisticado lavado de dinero
Para ocultar el origen ilícito de los recursos, la organización habría implementado un sistema estructurado de lavado de activos que incluía:
- Empresas de transporte marítimo y fluvial, especialmente en zonas del Urabá
- Manejo de altos volúmenes de dinero en efectivo
- Compra de bienes inmuebles y activos
- Uso del método conocido como “pitufeo”, con transferencias fragmentadas para evitar controles
Estas prácticas buscaban dar apariencia de legalidad a las ganancias y dificultar el rastreo por parte de las autoridades.
Golpe a las economías ilegales en Antioquia
El caso fue liderado por la Dirección Especializada contra el Lavado de Activos, en coordinación con organismos internacionales como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
Para las autoridades, este resultado representa un golpe estructural a redes criminales que operan en Antioquia, particularmente en el Urabá, donde confluyen actividades ilegales como el narcotráfico, el contrabando y el tráfico de migrantes.
La Fiscalía advirtió que la investigación continúa y no se descartan nuevas capturas ni la identificación de otros miembros de esta organización.
Claves para entender el caso
¿Por qué es clave Antioquia en esta investigación?
Porque el municipio de Necoclí, en el Urabá antioqueño, es uno de los principales puntos de salida de migrantes en Colombia. Desde allí, miles de personas intentan continuar su ruta hacia Centroamérica, lo que ha convertido esta zona en un corredor estratégico tanto para el tránsito migratorio como para redes criminales.
¿Cómo funcionaba la red criminal?
La organización captaba migrantes a través de redes sociales con falsos paquetes turísticos. Luego coordinaba su traslado hasta la costa de Antioquia y Chocó, donde organizaban viajes ilegales por mar. Todo el proceso estaba estructurado para operar de forma continua y con altos niveles de organización.
¿Qué tan grande era esta operación ilegal?
Según la Fiscalía, la red habría movilizado a más de 800.000 migrantes y manejado recursos superiores a 100.000 millones de pesos, lo que la convierte en una estructura criminal de gran escala con impacto nacional e internacional.
¿Cómo lavaban el dinero?
Los delincuentes utilizaban empresas fachadas, movimientos en efectivo, compra de bienes y técnicas como el “pitufeo”. Estas estrategias les permitían ocultar el origen ilegal de los recursos y dar apariencia de legalidad a las ganancias.
¿Qué impacto tiene este golpe para Antioquia?
Este operativo afecta directamente las economías ilegales que operan en el Urabá antioqueño. Además, envía un mensaje sobre el fortalecimiento de los controles en una región clave para la seguridad, el tránsito migratorio y el orden público en el país.