En desarrollo de operaciones conjuntas entre el Ejército Nacional y la Policía, fue capturado alias “Chalia”, señalado como cabecilla de la Subestructura Carlos Vásquez del Clan del Golfo, en una acción realizada en zona rural del municipio de Belén de Bajirá, en el departamento del Chocó.
De acuerdo con las autoridades, este hombre tenía una trayectoria criminal cercana a los once años dentro de la organización ilegal, en la que ascendió desde integrante armado hasta convertirse en cabecilla de comisión, consolidándose como una figura clave en la estructura.
Control criminal y expansión en Chocó y Antioquia
Según información de inteligencia, este alias tenía injerencia en los municipios de Riosucio y Belén de Bajirá, en Chocó, así como en Mutatá, Antioquia. En estas zonas ejercía control mediante prácticas delictivas como homicidios selectivos, extorsiones e intimidaciones contra la población civil.
Las autoridades también lo señalan de promover el reclutamiento de menores de edad y de liderar acciones armadas contra la Fuerza Pública, con el fin de mantener el dominio territorial de la organización criminal.
Narcotráfico y economías ilícitas
Alias “Chalia” era identificado como uno de los responsables de coordinar corredores estratégicos para el tráfico de estupefacientes, fundamentales para el sostenimiento financiero del Clan del Golfo. Asimismo, se le atribuye la dirección de actividades relacionadas con la producción y comercialización de pasta base de coca y clorhidrato de cocaína.
Estas actividades constituían una de las principales fuentes de financiación de la estructura, fortaleciendo su capacidad operativa en la región.
Órdenes de captura y perfil criminal
El capturado hacía parte del cartel de los más buscados y tenía una recompensa ofrecida de hasta $500 millones de pesos. En su contra pesaban dos órdenes de captura por los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego.
Adicionalmente, era señalado de promover acciones violentas contra defensores de derechos humanos, firmantes de paz y sus familias, lo que incrementó su nivel de prioridad dentro de las labores de las autoridades.
Resultado operacional y material incautado
Durante el procedimiento, también fueron incautadas armas de fuego, entre ellas una pistola calibre 9 milímetros, un revólver calibre 38 y munición.
Continuidad de las operaciones militares
El Ejército Nacional aseguró que continuará desarrollando operaciones en la región con el objetivo de debilitar a las organizaciones criminales, proteger a la población civil y garantizar la estabilidad del territorio.