En las últimas horas la Décima Primera Brigada del Ejército Nacional anunció el despliegue de más de 3.000 hombres y mujeres en su área de operaciones, con un foco especial de vigilancia en la subregión del Bajo Cauca antioqueño y los límites con los departamentos de Córdoba y Sucre.
Vigilancia prioritaria en zonas de alto riesgo
El dispositivo de seguridad, diseñado para prevenir alteraciones del orden público durante los comicios presidenciales, contempla la custodia prioritaria de los puntos con mayor complejidad geográfica y de orden público.
En suelo antioqueño, los esfuerzos de los uniformados se concentrarán en el área de responsabilidad de la unidad, donde permanecen activadas alertas de monitoreo por la fuerte presencia de economías ilegales y actores armados en las zonas rurales apartadas.
Cobertura estratégica en 220 puestos de votación
A nivel regional, el plan de control territorial abarcará un total de 220 puestos de votación. Aunque el grueso de los puntos físicos se sitúa en los departamentos vecinos, con 128 puestos en Córdoba y 57 en Sucre, la cobertura en Antioquia comprende la vigilancia directa de 35 puestos estratégicos que concentran 623 mesas habilitadas, donde se prevé una alta afluencia de votantes.
Las autoridades militares confirmaron que el contingente de la Brigada 11 ya se encuentra tomando posiciones en los corredores viales, caseríos y las zonas ribereñas más aisladas del Bajo Cauca, buscando disuadir amenazas que puedan coaccionar al electorado o empañar la transparencia de la jornada.
Coordinación interinstitucional desde los PMU
Para coordinar la respuesta ante eventuales contingencias, el Ejército mantendrá presencia activa en los diferentes Puestos de Mando Unificado (PMU).
Desde allí se trabajará de manera articulada con unidades de la Armada, la Policía Nacional, la Registraduría y los gobiernos locales de Antioquia, Córdoba y Sucre, asegurando canales de comunicación en tiempo real durante la apertura, desarrollo y preconteo de la jornada democrática.