Deportivo Independiente Medellín le hizo buen partido a Vasco da Gama en su propio estadio, el Sao Januário de Río de Janeiro. Sin embargo, perdió con un gol en el final del encuentro.
En la primera mitad el juego no tuvo un dominador claro, e incluso fueron los dirigidos por Luis Amaranto Perea los que tuvieron las opciones más cercanas al arco rival. Sin embargo, careció de un finalizador para capitalizar los balones que aproximaban al área jugadores como John Montaño y Juan Córdoba por los extremos.
Los brasileños tampoco conseguían hilar buenas jugadas y el ex Millonarios Carlos Andrés Gómez lucía desconectado del juego, limitándose a transportar la pelota al frente, pero sin encontrar caminos de peligro.
En la segunda mitad, Agustín Martegani intentó tomar los hilos del partido, e incluso retrocedió un poco tratando de llevar la pelota a tercer cuarto de cancha. Su esfuerzo sirvió para desgastar al rival, aunque sin mayor penetración cerca del arco local.
Faltando algo menos de un cuarto de hora para el final, el DIM estuvo cerca de ceder por una mano dentro de su área, pero otra mano anterior, en el otro lado de la cancha, lo salvó de sufrir la pena máxima.
Esos últimos minutos quedó claro que Medellín estaba más entero, aunque no por ello más claro. Por eso, echó mano de dos manejadores de pelota como Baldomero Perlaza y Daniel Cataño, buscando esa precisión para evitar definir todo desde los 12 pasos.
Sin embargo, fue Vasco el que finalmente tuvo una y la aprovechó, a 6 minutos de completar el tiempo de juego. Una descolgada de Paulo Henrique encontró los pies de Thiago Mendes, que remató suave y desprolijo, pero alcanzó a colarse en el arco antioqueño y terminó siendo definitivo para el resultado.
Con este resultado, Vasco jugará octavos de final de la Sudamericana con Olimpia de Paraguay. De ese partido saldrá el rival de la llave en la que River Plate también espera contendor, y podría ser Independiente Santa Fe si derrota en el partido de vuelta a Caracas de Venezuela.