Un miembro del equipo logístico del deportivo Independiente Medellín resultó herido mientras que cinco personas más recibieron con atenciones médicas, dejaron los disturbios registrados en el partido entre el equipo rojo de Antioquia y el Junior de barranquilla, jugado anoche en el Estadio Atanasio Girardot.
El incidente más grave afectó a un operario de logística, quien sufrió una lesión en su mano mientras intentaba contener el avance de los aficionados hacia el gramado. Según el reporte oficial la reacción del equipo de seguridad evitó que las agresiones pasaran a mayores, logrando controlar los focos de violencia en las tribunas.
La jornada, que congregó a más de 14.000 aficionados, se vio empañada por enfrentamientos entre hinchas y la invasión de campo por parte de seguidores del Junior, lo que obligó a una intervención de choque de la Policía Nacional para evitar algún hecho violento y permitir la continuidad del juego.
Pese a los desmanes, la Secretaría de Seguridad y Convivencia destacó que la operatividad del evento se mantuvo gracias a la activación de protocolos de emergencia.
Las autoridades locales ya iniciaron la revisión de las cámaras de seguridad para identificar a los responsables de la invasión y las agresiones, con el fin de aplicar las sanciones de ley y las restricciones de ingreso al escenario deportivo en futuras fechas.
Cuando empezarán los trabajos para el estadio Atanasio Girardot
Medellín presentó ante la Curaduría Urbana el proyecto de transformación del nuevo estadio Atanasio Girardot, consolidándolo como un escenario de talla mundial. En noviembre del año anterior se informó sobre la remodelación del estadio para aumentar su capacidad, pasando de 44.252 a 60.000 espectadores, un incremento del 33%. La modernización representa una inversión superior a $752.000 millones y contempla la intervención aproximada de 32.533 metros cuadrados del escenario y 32.969 metros cuadrados de espacio público.
Según explicó el alcalde Federico Gutiérrez, son dos acciones: primero, se eliminará la cubierta occidental alta, fundamental para iniciar los trabajos externos y así poder acceder a la tercera bandeja; segundo, la demolición de un edificio ubicado sobre esa tribuna. La nueva tribuna estará soportada por 54 pórticos de entre 45 y 50 metros de altura, conformados por columnas rectangulares de 2,00 metros por 1,20 metros y cimentados con pilas rígidas de hasta 18 metros de profundidad, lo que garantiza una adecuada transferencia de cargas al terreno.